Casas dijo en 2007 a la abogada a la que derivó el caso que 'no le cuadraba'
España Madrid,
La abogada a la que la presidenta del Tribunal Constitucional, María Emilia Casas, derivó en abril de 2007 el caso de una mujer que decía sufrir malos tratos y que su hija padecía abusos sexuales asegura que la magistrada se desvinculó del mismo desde el primer momento porque, según dijo, 'no le cuadraba'.
Así lo ha asegurado hoy a Efe esa letrada, C.S., que afirma también que, el mes pasado, Casas volvió a llamarle para decirle que la familia de esa mujer -actualmente en prisión acusada de incitar el asesinato de su ex marido- la estaba sometiendo a un auténtico 'acoso telefónico' y pedirle que se pusiera en contacto con ellos para exigirles que cesaran en su actitud.
La abogada, cuyo teléfono fue facilitado por Casas a la ahora detenida porque trabaja con una asociación de mujeres maltratadas, dice que la magistrada le llamó en abril del año pasado y le derivó el caso, que había llegado a su conocimiento 'por compromiso' a través de una vecina.
La letrada insiste en que 'en la primera conversación, (la presidenta del TC) me dice que el asunto no le cuadra y que a partir de ese momento no quiere tener ninguna vinculación con el asunto, que se desvincula del asunto'.
Unos días después, la mujer -María Dolores M.P.- telefoneó a la abogada, le dijo que llamaba de parte de Casas y le pidió una cita.
'Yo la recibí en mi despacho y no me hice cargo del asunto', dice la letrada, que rechaza revelar los motivos de su decisión 'porque forman parte del secreto profesional'.
C.S. no tuvo más noticias del caso hasta que a finales del pasado mes de mayo, más de un año después, la presidenta del Constitucional volvió a ponerse en contacto con ella para decirle que estaba sufriendo un auténtico 'acoso telefónico' por parte de la familia de la mujer, 'tan grande que estaba pensando en ponerlo en conocimiento de la Policía'.
'Me dijo: es que estoy recibiendo un acoso telefónico, dejándome mensajes, venga llamadas en mi móvil por parte de la familia de ella diciéndome que van a detener a su hija y no se qué, contándome un montón de historias y yo es que no quiero cogerles el teléfono', señala.
Casas le dijo que, en uno de los mensajes que le habían dejado, le facilitaban el teléfono del abogado de la mujer y pidió a C.S.
que le llamara para decirle que ella no podía atenderles.
La letrada hizo la gestión -'desde entonces creo que María Emilia no volvió a recibir ninguna llamada', dice- y no volvió a saber del tema hasta que, hace unos días, el diario ABC informó de la existencia de unas grabaciones policiales en las que figuraba la conversación entre Casas y María Dolores M.P..
Esas escuchas habían sido ordenadas por una juez de Valdemoro (Madrid) en el caso en el que investiga el asesinato del ex marido de la mujer, que ahora se encuentra en prisión.
Cuando supo de la identidad de la comunicante de ésta, la juez elevó una exposición razonada al Supremo por si de los hechos podía derivarse alguna responsabilidad penal de la presidenta del Tribunal Constitucional, pero el Alto Tribunal ha archivado hoy el procedimiento al considerar que la magistrada no asesoró en modo alguno a la abogada.
En la conversación intervenida entre Casas y la mujer, que había perdido la custodia de su hija en favor de su ex marido, ambas comentan la situación jurídica del caso, ya que la magistrada había examinado previamente la documentación relativa al mismo.
En un momento de la charla, según la transcripción publicada por El País, la mujer dice que su marido ha muerto 'en circunstancias un tanto extrañas', ante lo que Casas reacciona diciendo a su interlocutora que no puede ayudarla, le facilita los teléfonos de dos abogados -uno de ellos, C.S.- y se despide diciendo: 'si alguna vez va en amparo (al Constitucional), pues me vuelve a llamar'.


